La izquierda italiana en problemas

Prodi sufre ya las primeras disensiones en su coalición
Sus detractores siempre dijeron que Prodi sería incapaz de mantener unida su amplia alianza, que incluye desde comunistas reaccionarios a católicos moderados, pero pocos esperaban que las fisuras empezaran incluso antes de la toma de posesión oficial.
La lucha se centra en quiénes deberían ser nombrados presidentes de las dos cámaras del Parlamento. Los puestos son muy prestigiosos y los tres principales socios de coalición de Prodi están presionando con fuerza para que sus propios candidatos sean los elegidos.
La principal batalla es por la Cámara Baja, por la que se pelean dos pesos pesados políticos: el líder de Refundación Comunista Fausto Bertinotti y el presidente de los Demócratas de la Izquierda (DS), Massimo D’Alema.
El diario La Stampa citó a Bertinotti diciendo que podría retirarse de la alianza Unión de Prodi si no logra el cargo, mientras que el DS ha indicado que como el mayor partido de la coalición de centro-izquierda merece el puesto.
"Estoy muy amargado y muy sorprendido", dijo D’Alema, un ex primer ministro, citado en el diario la Repubblica. "Estamos dando una terrible imagen a nuestra coalición y la elección de Bertinotti es disgregadora".
Prodi dijo a periodistas el viernes que estaba trabajando para solucionar la disputa, diciendo que todas las partes habían prometido aceptar su decisión.
"No va a ser una decisión difícil, incluso a pesar de que obviamente vaya a ser dolorosa", dijo Prodi, cuyo anterior mandato como primer ministro finalizó después de sólo dos años en 1998 cuando Bertinotti se volvió en su contra.
Sumándose a los problemas de Prodi, el responsable de otro pequeño partido de la coalición, el centrista Unión Democrática para Europa (UDEUR), dijo que estaba descontento con los primeros pasos dados por el líder del centro-izquierda, y amenazó con abandonar la alianza si las cosas no cambiaban rápidamente.
Clemente Mastella, en una beligerante entrevista en el diario católico Avvenire, no especificó cuáles eran sus demandas, pero otros periódicos especulaban con que pretendía ser elegido o presidente del Senado o ministro de Defensa.
