nacionalismo catolico venezolano

April 18, 2006

EL gas

 

Los Estados Unidos necesitan importar más gas natural. Los países andinos tienen mucho para venderle. Un grupo de políticos se ha inmiscuido en el asunto. ¿Cuál es el resultado? Una oportunidad perdida tanto para impulsar las economías de los países andinos y diversificar las fuentes de energía estadounidenses como para mejorar las relaciones hemisféricas y devolver algo de vigencia a América Latina.

Permítaseme disipar rápidamente la noción de que el desarrollo depende de los recursos naturales y de los "commodities". No es así. Varios de los países "estrella" del mundo en realidad carecen de recursos naturales. Los "commodities" y los productos primarios no constituyen más del 4 por ciento de la economía mundial. En el caso de los recursos naturales de América Latina, ellos han sido a menudo un obstáculo para el progreso debido a que han proporcionado a los déspotas y demagogos una cómoda renta. En parte por culpa de ellos, mucha gente considera que la riqueza es algo que usted distribuye en lugar de crearla.

Lógicamente, sería absurdo que un país que cuenta con abundantes recursos y la posibilidad de explotarlos de manera rentable no los utilizase para su beneficio y desarrollo. Los líderes sudamericanos a los que les encanta hablar de sus "citas con la historia" en sus mágicos discursos llegan tarde a esa cita una vez más por tratar al gas no como a un instrumento para el desarrollo sino para el poder político.

Los Estados Unidos se están volviendo cada vez más dependientes del gas natural: una cuarta parte de su electricidad proviene actualmente del gas natural. En virtud de que el carbón y la energía nuclear han pasado a ser cuestionados por el ecologismo, los reglamentos han creado un incentivo para construir plantas de combustión a gas. A pesar de las abundantes reservas de gas de los EE.UU., una serie de obstáculos, incluidos los de tipo político, han impedido un pleno desarrollo de ese recurso. Los Estados Unidos importan cerca del 16 por ciento de su gas natural, en su mayor parte de Canadá y, en menor medida, de Trinidad & Tobago. Sin embargo, la expectativa es que la demanda estadounidense de gas importado se elevará dramáticamente y Canadá no estará en posición de satisfacerla; a menos que haya nuevos descubrimientos importantes pronto, a la tasa actual de producción las reservas de Canadá estarán agotadas en menos de una década.

Aquí es donde entran en escena los países andinos. Entre ellos, Venezuela y Bolivia poseen cerca de 250 billones de pies cúbicos de gas natural. Brasil y Argentina también cuentan con enormes reservas, pero ambos países importan gas como consecuencia de la combinación de una demanda en auge y, en el caso de Argentina, de los faltantes generados por los controles de precios.

Las condiciones internacionales son óptimas para el auge de las exportaciones de gas en Venezuela, Bolivia y, en menor medida, Perú. Y el tiempo de traslado desde los Andes hasta la costa este estadounidense es mucho más rápido que desde Rusia o el Medio Oriente, los grandes competidores. Pero Venezuela y Bolivia han decidido echarlo todo a perder. Venezuela, por supuesto, no es un candidato realista mientras Chávez esté en el poder (las importaciones estadounidenses de petróleo venezolano ya son un dolor de cabeza suficiente). Bolivia, por su parte, estaba encaminada a crear las condiciones internas correctas. Entre 1997 y 2004, casi $5 mil millones fueron invertidos por empresas extranjeras, mayormente europeas, en el gas natural de Bolivia. La idea era exportarlo a través de puertos chilenos a los Estados unidos y México. Si bien México posee grandes reservas de gas natural, el entrometimiento del estado obstaculiza a los inversionistas y la descapitalizada empresa estatal de ese país no puede asumir la tarea. Por su parte, el hombre que actualmente gobierna Bolivia, Evo Morales, condujo una exitosa campaña para bloquear a los inversores extranjeros cuando formaba parte de la oposición. Un presidente fue derrocado, el sucesor fue obligado por las protestas callejeras a elevar las regalías de forma dramática y a alterar los contratos existentes. Eso no fue suficiente para que salvara su pescuezo y también resultó destituido. Finalmente, los inversionistas dejaron de invertir.

El hecho de tener que exportar gas a través de grandes distancias es un problema. Los gasoductos de más de dos mil millas no resultan prácticos. El transporte implica la licuación del gas natural en el puerto de embarque y el volver gasificarlo en el puerto de arribo-todo lo cual requiere de grandes inversiones de capital. La ofensiva política, legal, y burocrática contra los inversores extranjeros en Venezuela y Bolivia ha garantizado que aquellas empresas que estaban en posición de suministrar el capital decidieran abstenerse de hacerlo. Qué gran contraste con Trinidad & Tobago, donde el capital extranjero fue bienvenido tan pronto como fueron descubiertas las reservas de gas natural ¡y una pujante industria petroquímica se ha materializado en años recientes! El gas andino, mientras tanto, no es nada más que gas.

El gobierno de Venezuela desea construir un gasoducto de 5.000 millas que se extienda hasta Argentina a través de la amazona brasileña y que costará 20 mil millones de dólares. Ningún inversor en su sano juicio pondrá un solo dólar en el proyecto; el dinero tendrá que provenir de los pobres venezolanos. Bolivia, por su parte, espera que la empresa petrolera estatal de Brasil, Petrobrás, se haga cargo de la inversión necesaria para explotar su gas natural. Pero la compañía fue también afectada negativamente por la crisis boliviana de los dos últimos años. Para mala suerte de Bolivia, que ha tenido que subir el precio del gas que exporta a Brasil, los brasileños han descubierto aparentemente nuevas reservas de energía y están planeando masivas inversiones internas en aras de reducir su dependencia de las fuentes extranjeras.

Rara vez las condiciones han sido mejores para que los países andinos puedan incrementar de manera exponencial sus exportaciones de un producto valioso al mercado estadounidense y volverse significativos por razones que no tengan que ver con los polvos blancos de la coca. Los andinos ni siquiera se han percatado de ellas.

Sencillamente se puede concluir qe estamos desperdiciando esta oportunidad para desarrollarnos, pero que puede hacer, refexionando como  un gobierno que realmente le importara el bienestar de la nacion venezolana, el bienestar de la poblacion venezolana (algo que elgobierno comunistoide de chavez no le importa;   lo unico que le importa es mantenerse en el poder a costa de la destruccion de la republica) y el liderazgo en latinoamerica.

April 4, 2006

EL hermano de chavez todo un “genocida”

 

 

 

 "Martes, 04 de Abril de 2006
Más 100.000 kurdos asesinados y desaparecidos en campaña "Anfal"

EFE -
El ex dictador iraquí Sadam Husein ha sido acusado hoy de "genocidio", junto a siete de sus antiguos colaboradores, por el asesinato y la desaparición de más de 100.000 kurdos entre 1987 y 1988 en el norte de Irak.

Esa cifra, estimada por la organización Human Rigths Watch (HRW), autora de la mayor investigación hasta la fecha sobre la denominada campaña "Anfal" (botín), aumenta hasta 180.000 las víctimas de la operación que fue liderada por el primo de Sadam, Ali Hassan Al-Majid, más conocido como "Alí, el químico".

El entonces secretario general del distrito norte del partido Baas recurrió a deportaciones, desplazamientos forzosos, campos de concentración y ejecuciones masivas, además del uso de armas químicas y a la destrucción de más de 4.000 pueblos del montañoso Kurdistán, que quedó arrasado en cerca de un 80 por ciento.

La campaña "Anfal", de la que se conocen muchos detalles gracias a la numerosa documentación obtenida por las milicias kurdas tras la primera Guerra del Golfo, fue similar al genocidio nazi en cuanto a los métodos usados por los regímenes en el poder, asegura HRC en el extenso informe que publicó en 1993.

Muchos kurdos de entre 14 y 50 años, todos ellos considerados capaces de empuñar un arma, fueron secuestrados, torturados, desplazados y algunos de ellos ejecutados y enterrados en fosas comunes.

Sus familias no recuperaron nunca sus cuerpos y cuando cayó el régimen de Sadam, eran muchos los kurdos que esperaban que sus familiares desaparecidos a finales de los 80 salieran de las cárceles, pero no estaban allí.

Entre los numerosos documentos incautados a los servicios de inteligencia iraquíes y divulgados por HRC figuran varias grabaciones en las que Hassan Al-Majid comenta los avances de la macabra campaña y habla abiertamente de "gasear" sistemáticamente a los kurdos.

En una orden del 20 de junio de 1987, "Alí el químico", con poder sobre todos los organismos oficiales en la región kurda, incluido el Ejército, la Dirección General de Seguridad y el Servicio de Inteligencia Militar, instó a los comandantes a que "llevaran a cabo bombardeos especiales -en referencia al empleo de armas químicas- para matar al máximo de personas presentes en las zonas prohibidas".

Unas 40 poblaciones fueron atacadas con gas mostaza y agentes nerviosos como "sarín", "tabun" y "VX", aunque el ataque que comenzó el 16 de marzo de 1988 en Halabja, donde murieron unas 5.000 personas, en su mayoría ancianos, mujeres y niños, se ha convertido en el mayor símbolo del genocidio.

Con tantos hombres desaparecidos, el Kurdistán iraquí se convirtió en "la tierra de las viudas", donde mujeres y ancianos cargaron con el peso de una región fundamentalmente agrícola cuyos campos fueron arrasados y donde algunas áreas siguen aún hoy recuperándose de la destrucción.

El objetivo final de Sadam era la arabización del norte del país, cuya población, entre el 15 y el 20 por ciento de Irak y que siempre ha batallado por la autonomía, forma parte de los 30 millones de kurdos de Turquía, Irán o Siria, entre otros países, que componen el mayor pueblo sin Estado del mundo. "

 

 

Lo unico que puedo decir "dime con quien andas y te dire quien eres".

 






















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